Nadie duda de la potente delantera alemana que deja sin voz a hinchas germanos en cada una de sus presentaciones.
Pero aquella selección que había sido decepción de las últimas dos ediciones de la Eurocopa recuperó su papel protagónico como tricampeón europeo y mundial con un dato por demás curioso en la ofensiva.
De los cuatro atacantes, en primer lugar, ninguno es de origen 100% alemán. Lukas Podolski y Miroslav Klose son polacos de nacimiento; Mario Gómez tiene un nombre que lo delata: su descendencia es española; y Kevin Kuranyi nació en Petrópolis, Río de Janeiro, con padre húngaro y madre panameña.
Pero esto no es todo en cuanto a lo curioso. Los dos jugadores titulares (Podolski y Klose) finalizaron en los puestos 45º y 18º respectivamente, de la tabla de goleadores de la Bundesliga. Y tanto Gómez como Kuranyi (los dos que más goles hicieron en la última temporada) esperan y esperaran en el banco de suplentes.